01 800 248 88 00 / info@innovacionagricola.com
Inicio / Blog / ACTIVACIÓN DE YEMAS EN LA ETAPA DE PODA EN EL CULTIVO DE LA FRAMBUESA

ACTIVACIÓN DE YEMAS EN LA ETAPA DE PODA EN EL CULTIVO DE LA FRAMBUESA

15 marzo, 2017

El cultivo de la frambuesa es considerado como uno de los más estratégicos para el desarrollo económico de las comunidades rurales.

El cultivo de la frambuesa Rubus idaeus representa un cultivo de mucha importancia económica para el agro mexicano debido al valor que éste genera por motivo de su exportación y por la generación de cientos de empleos directos e indirectos posicionándolo como uno de los cultivos estratégicos para el desarrollo económico de las comunidades rurales.

 

Cabe destacar que la obtención de rendimientos  óptimos y rentables en el cultivo de la frambuesa es producto de la integración de múltiples tecnologías que van enfocadas a incrementar la eficiencia en el manejo del clima, riego, nutrición, control fitosanitario y fenología.

 

La floración o antesis como parte de los procesos fenológicos que experimenta  dicho cultivo se genera en dos etapas: aquella que proviene de cañas de plantas de reciente trasplante o de la poda al suelo de cañas maduras conocida como “mow down, y la otra proveniente de la poda a media caña conocida como “cut back”.  En el caso de la poda a media caña la floración se genera de forma natural o bien por la activación inducida de las yemas diferenciadas generando con ello cargadores florales; sin embargo,  la generación de cargadores florales en esta fenofase puede tornarse dificultosa debido a factores climáticos, genéticos o fisiológicos por lo que es necesesario recurrir a tecnologías eficaces que induzcan la activación de dichas yemas y obtener cargadores florales de alta productividad. Para la activación de dichas yemas florares es necesesario que se implementen las siguientes prácticas:

 

1.- Realizar asperciones aereas dirigidas a las floricañas con la fórmula 5-14-2 acomplejada con microcarbonos a una dosificación de 5 ml por litro de agua.

2.- Realizar asperciones aereas dirigidas a las floricañas con una formulación con cinc al 8% acomplejada con microcarbonos a una dosis de 5 ml por litro de agua.

3.-Realizar aspersiones aéreas dirigidas a las floricañas con Lignosulfonato de Aluminio a una dosificación de 5 ml por litro de agua.

 

Realizar la mezcla de estas 3 recomendaciones y repetirlas a intervalos de 7 días hasta que se genere la brotación de las yemas florales.

 

 

Autor: Ing. Rafael Estuardo Nájera, experto en Bioagricultura.